The Real Scrambler

Esta Scrambler 1200 supone una revolución en el sector, con ella Triumph ha decidido hacer el camino a la inversa. En vez de convertir una moto de calle en una scrambler han convertido una moto de trail en una de estilo vintage. Su respuesta en las condiciones más extremas de off-road nos ha dejado perplejos. Parece que han abierto un nuevo hueco en el mercado: las vintage trail.

Estamos acostumbrados a ver como las marcas usando una misma base de su gama vintage van dotando a sus motocicletas de diferentes acabados, bien cafe-racer o scrambler. Esto acaba por convertirlas, en muchas ocasiones, en motos con una estética muy conseguida pero unas prestaciones reales muy limitadas.

Triumph, viendo la solvencia y calidad de sus modelos Tiger y basándose en la experiencia que adquirieron con el desarrollo de la Tramontana, una scrambler desarrollada hace unos años por los hermanos López Córdoba, que también han participado en la concepción de esta Scrambler 1200, tenía muy claro que para destacar en un mercado cada vez más repleto de modelos scrambler debían desarrollar una moto que de verdad lo fuera.

No es la primera vez que Triumph toma la delantera en este segmento, en 1956 ya lanzó su exitosa TR6 que, en su gran mayoría, se producía para la exportación a EEUU. Era la primera “Street Scrambler” que hacía una marca importante, y desde su aparición gracias a su bicilíndrico en paralelo con orientación off-road desbancó a las scrambler monocilíndricas de otras marcas con las que se corría hasta el momento.

Con esta personalización off-road, Triumph tuvo un éxito comercial que creó tendencia. Las cuatro victorias consecutivas de Bud Ekins en la “Big Bear Run” marcaron un antes y un después. En la carrera de 1959, con una ventaja de 22 minutos sobre el segundo clasificado, Ekins mostró a todos los demás corredores que, en una carrera de 153 millas, el bicilíndrico no sólo era más rápido sino que no tenía problemas de fiabilidad: de los 852 corredores que empezaron sólo llegaron 200.

Y es precisamente a este tipo de historias a las que nos referimos cuando hablamos de una marca con historia, pues el bagaje y la experiencia acumulados durante décadas ofrece como resultado final máquinas tan refinadas y eficientes como la nueva Scrambler 1200.

Para la puesta de largo de la Scrambler 1200 en sus dos versiones XC y XE, Triumph eligió el sur de Portugal, que por lo general es garantía de buen tiempo. No lo fue en esta ocasión y la noche previa a la prueba de off-road llovió con intensidad dejando el terreno muy embarrado. Íbamos a poder adivinar si nos encontrábamos ante una trail de verdad u otra moto “disfrazada”.

Estos dos modelos son completamente nuevos, solo comparten con la gama Bonneville el motor de la Thruxton 1200, que ha sido convenientemente dulcificado para su uso off-road. La Scrambler 1200 XC está concebida para la carretera y para ofrecer unas prestaciones excelentes fuera del asfalto; el tope de gama, la Scrambler 1200 XE lleva sus prestaciones al más alto nivel, posicionando su capacidad para el off-road y sus credenciales para el trail en lo más alto del sector por no decir creando uno nuevo.

Las dos nuevas Scrambler alcanzan un par motor líder en su categoría gracias a la última generación del motor Bonneville “High Power” de 1.200 cc con una puesta a punto específica scrambler, mientras que el efectivo calado a 270º asegura una entrega de potencia suave y lineal a través de la precisa caja de cambios de seis velocidades. Evolucionado específicamente para la Scrambler, este motor de 1.200 cc rinde 90 CV a 7.400 rpm, lo cual supone un 12,5% más que la Bonneville T120 y un muy destacado 38% más que la Street Scrambler 2019. Además, el propulsor de la Scrambler 1200 está especialmente puesto a punto para ofrecer un alto par motor desde la parte baja del tacómetro y a través de toda la parte media, con un pico máximo de 110 Nm a tan sólo 3.950 rpm. Esta cifra también supera a la Street Scrambler en un 37,5%. Esta capacidad de ofrecer par desde tan abajo es algo a tener muy en cuenta en motos off-road ya que nos facilitan el poder salir de las zonas complicadas con una aceleración progresiva y manteniendo el control de la moto.

Los dos modelos incorporan una nueva y exclusiva suspensión trasera Öhlins con doble amortiguador totalmente ajustable, que ofrece un recorrido de rueda y una capacidad de amortiguación líderes en su categoría, y con una sorprendente capacidad de conducción en off-road y distancia libre al suelo. La más enfocada al off-road extremo, la Scrambler 1200 XE, ofrece un recorrido de rueda de 250 mm; mientras que la crossover XC, permite 200mm. Ambos modelos cuentan con depósito piggy-back independiente.

Uno de los elementos que más destacan a primera vista es su nuevo basculante de aluminio, que delata al lobo que hay bajo esa piel de cordero. En el caso de la XE el basculante es un poco más largo ya que es la más extrema de las dos.

Para los frenos de las nuevas Scrambler Triumph no se ha andado con medias tintas, montando en ambos modelos sendas pinzas radiales Brembo monobloque M50 delante que muerden dos discos de 320 mm y detrás un disco de 255 mm mordido por una pinza Brembo de dos pistones. Ante semejante capacidad de frenada la duda que nos surgió era cuáles serían sus capacidades en off-road y si no se mostrarían demasiado agresivas.

Los dos modelos incorporan la última generación del panel Triumph de TFT a todo color con un diseño de pantalla específico para cada modelo y dos opciones generales de disposición de la información, que se pueden personalizar al gusto del motorista. Además, también es posible modificar el diseño y el mensaje de la pantalla de bienvenida con su nombre.

Ambas motos cuenta con seis modos de conducción, incluido el ‘Off-Road Pro’ que dejará a nuestra pericia todas las capacidades de la moto sin intrusión electrónica. Los dos modelos cuentan con los modos: Road, Rain, Off-Road, Sport y Rider (personalizable), que permiten adaptar desde el mapa de inyección y la configuración del ABS, hasta el control de tracción.

TRIUMPH SCRAMBLER 1200 XC

Este es el modelo a priori menos extremo y por lo tanto más para todos los públicos. Las principales diferencias con la XE son la altura (840 mm desde el asiento frente a los 870 mm de la XE), la suspensión delantera que en este modelo va a cargo de una horquilla invertida Showa de 45 mm completamente ajustable con 200 mm de recorrido, mientras que en la XE se encarga una horquilla invertida Showa de 47 mm completamente ajustable con 250 mm de recorrido.

Como os comentábamos anteriormente el primer día de pruebas de estas nuevas Scrambler 1200 fue off-road y lamentablemente las condiciones no eran las mejores para poder exprimir a fondo la motos. No obstante también nos dio la oportunidad de poner a prueba las capacidades en condiciones extremas de las Scrambler y ver si realmente estábamos ante unas máquinas excelentes. Para esta prueba off-road tanto la XC como la XE fueron equipadas con neumáticos Pirelli Scorpion Rally, específicos para un uso exigente por el campo.

Nada más comenzar la ruta off-road con la XC elegimos el modo “Off-Road” para ir tomando contacto con la moto, pero con una cierta ayuda tanto en el control de tracción como en el ABS delantero (el trasero queda completamente desconectado). La posición de conducción es muy cómoda, pudiendo alternar el ir sentado con el ponerse de pie para las zonas más técnicas y poder superarlas con facilidad. El potente freno delantero finalmente se mostró muy efectivo y progresivo, en el caso de la XE todavía más gracias a su maneta Brembo MCS con bomba radial y caudal ajustable (proveniente de la Speed triple RS).

Las resbaladizas pistas portuguesas nos hicieron conducir en constante tensión ya que hasta el más experto estuvo apunto de besar el barro en más de una ocasión. Pese a la dificultad la XC se destapó como una moto sobresaliente, fueron muy pocas las ocasiones en las que hice un tope con la suspensión delantera, su facilidad de manejo y la confianza que me trasmitió, puedo asegurar que están fuera del alcance de cualquier moto de su segmento.

Al día siguiente, ya sin lluvias de por medio, tocaba probar la moto en asfalto. Para esta prueba las motos fueron calzadas con sus neumáticos de serie, unos Metzeler Tourance, que son muy eficientes tanto por carretera como por pista. La XC se mostró como una auténtica superclase, facilitando la conducción gracias a su preciso motor de 1200 cc que funciona a las mil maravillas en regímenes medios y con un empuje desde abajo muy notable. Las sinuosas carreteras del Algarve nos permitieron probar a fondo tanto la excelente frenada de la XC como lo fino de su cambio de seis velocidades donde destacan una tercera y cuarta que se pueden exprimir en casi todo su rango.

En resumen, esta XC es una trail vintage para todos los públicos que en carretera es una máquina excelente y que en off-road nos permitirá llegar a donde nunca creímos que con este tipo de motos estilo vintage llegaríamos.

La podremos encontrar en dos acabados, el clásico verde ingles y un elegante negro.

TRIUMPH SCRAMBLER 1200 XE

Llevaba tiempo siguiendo el desarrollo de esta máquina, tenía unas ganas tremendas de ponerme a sus mandos y ver si podía hacer lo que prometía sobre el papel. Y vaya si lo hace.

La XE tiene todo lo que un piloto de off-road puede desear pero con una estética única y refinada. Como decía anteriormente, es un nuevo mercado, el vintage trail.

En la prueba de off-road y con el terreno muy complicado se mostró apabullantemente fina, sin encontrar sus límites en ningún momento. Al ser más alta que su hermana la XC y con un mayor recorrido en las suspensiones, se presta a su conducción de pie, pudiendo llevarla por donde uno quiere con facilidad. La altura puede ser un hándicap para los motoristas por debajo del 1,80 m pues la maniobrabilidad en parado se les complicará un poco. La potente frenada la pude administrar de manera muy eficaz gracias bomba de freno radial que la controla, y con igual solvencia tanto en tierra como en asfalto.

Con la XE era el momento de poner a prueba el modo “Off-Road Pro” y tirar de pericia y mecánica olvidándonos de la la electrónica. Una vez más quedé sorprendido por su manejo, teniendo que mostrar más atención en las aceleraciones por la ausencia total de control de tracción, su mecánica está tan bien concebida que por un momento te crees pilotar una moto de uso exclusivo para campo.

Vistas las virtudes de XE en campo tocaba ponerla a prueba en asfalto. Al igual que su hermana la XC su calidad sobre el firme es muy destacada. Al estar más elevados, las sensaciones cambian pero no de forma negativa simplemente hay que adaptar el pilotaje a unos ángulos de giro un poco diferentes. El manillar elevado por torretas hace que tengamos que adoptar una posición de conducción con los codos más arriba, esto que para off-road es muy beneficioso en carretera provoca algo más de fatiga.

La Scrambler XE está disponible en el azul que veis en las fotos con la franja negra y en blanco con la franja en verde.

En resumidas cuentas Triumph acaba de abrir un mercado nunca antes explorado, donde las motos scrambler no solo son un concepto sino que ofrecen de verdad lo que estéticamente plantean. No sabríamos decir si se han fabricado las trail más elegantes del mercado o las scrambler más reales del mercado.

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